A veces... quisiera no sentir. Sobre todo lo que ahora siento.
¿Sentir? ¿para qué sentir si no puedo hacer nada? Ahí están... mis emociones, suspendidas... queriendo escapar.
Soy la persona más cobarde con la que me he topado...
Siempre escondiendo, evadiendo, huyendo...
No entiendo cómo he vivido así... soportando, esperando.
Le temo a todo... te temo, me temo...
¿Por qué? ¿Qué fue? ¿quién fue? quiero regresar... por mí, por mí corazón, mi razón y mi alma... por aquél instante en que sufrí.
Quiero abrazar el sufrimiento que ignoré, quiero aceptarlo y aprender de él. Así, el fantasma del dolor dejaría de perseguirme, de atormentarme, de ahogarme y dominarme.
17 de Marzo
Hace 1 año.

